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Ermita del Santo Sepulcro

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Localización

Siguiendo la carretera CV-194 que bordea Fanzara en dirección a Vallat, una curva a la altura de su km 2 rodea un promontorio rocoso sobre el que se eleva la Ermita del Santo Sepulcro, cuya blanqueada silueta es visible desde la distancia y constituye una de las estampas más reconocibles de la población. Rodeada de pinada y otra vegetación, se accede a ella por el camino del Calvario, rampa escalonada jalonada por las estaciones del Vía Crucis, que arranca de las afueras del pueblo, hacia el oeste.

Historia y Conservación

El templo data del siglo XVIII, y actualmente se encuentra en perfecto estado. Su rehabilitación más importante tuvo lugar entre 1914 y 1915, bajo la dirección del técnico vila-realense Ramón Llop.

Fanzara Ermita del Santo Sepulcro
Ermita y entorno
Fanzara Ermita del Santo Sepulcro
Ermita del Santo Sepulcro

Su titular original era Santo Domingo, pero ya en el siglo XIX se cambió su advocación a la del Santo Sepulcro en honor al Cristo Yacente, uno de los patrones de la población.

Descripción

Es un edifico elegante y de buenas proporciones, totalmente blanqueado, en el que destaca la cúpula de tejas azules sobre tambor poligonal que cubre el crucero, cuyos cortos brazos resaltan al exterior. Viene precedido por un atrio con cubierta independiente en el que se abren tres arcos rebajados -uno por cada cara- siendo practicable sólo el frontal que da acceso a la puerta de madera adintelada. Sobre este porche sobresale el hastial de la fachada rematado por la espadaña con su campana.

En el interior, decorado con pinturas de Bernardo Mundina (1827-1903), preside la imagen del Cristo Yacente en el Santo Sepulcro, que junto a la Virgen de Montserrat y San Roque son los patrones del municipio.

Fiestas y Tradiciones

Las fiestas patronales en su honor comienzan el segundo domingo de octubre, instauradas en su origen para dar gracias al concluir el periodo de cosechas. El martes festivo está dedicado al Santo Sepulcro, con misa y procesión en la que se traslada la imagen del Cristo de vuelta a la ermita tras haber estado cuatro días en la iglesia parroquial.